Talasoterapia: Tratamientos I

TRATAMIENTOS CON TALASOTERAPIA

Las curas marinas se pueden realizar en diferentes lugares y estaciones del año. Estos son factores muy importantes porque modifican el tipo y la intensidad de los estímulos y por tanto también de los efectos.

Por costumbre y comodidad se toman baños de mar mucho más frecuente en verano que en cualquier otra época. Sin embargo, los especialistas consideran que es precisamente durante otras estaciones cuando los resultados pueden ser mejores, aunque en verano también sean eficaces.

La primavera, el otoño e incluso el principio y el final del invierno son épocas recomendables. El síndrome de fatiga crónica y las distonías vegetativas en general, por ejemplo, tienen su mejor tratamiento durantes esas temporadas.

Las personas con envejecimiento prematuro, trastornos ginecológicos y alergias también se benefician más del mar en las estaciones en que aún no reina el calor intenso del verano.
También es importante el lugar. En este sentido se pueden distinguir cuatreo espacios para la práctica de la talasoterapia: el viaje, la barca, la playa y los centros que se dedican a llevar a cabo las diferentes curas de talasoterapia.

talasoterapia cura en playa
VIAJE POR MAR

Sí, aunque parezca frívolo, lo cierto es que las vacaciones en el mar constituyen en sí mismas uno de los tratamientos más recomendables por su eficacia.
El viaje por mar ideal es el que se realiza en una pequeña embarcación, cmo un velero de doce metros que alcanza escasa velocidad, en compañía de pocas personas y con cierta exigencia de ejercicio, como el que es necesario para gobernar la nave.

También es importante la duración: por lo menos siete días. Por supuesto, los cruceros multitudinarios, con bar y discoteca, quedan excluido de la cura con talasoterapia.
EN BARCA

Una alternativa al viaje por mar es la cura en barca, que puede dar muy buen resultado para la salud, con la ventaja de que es posible disfrutar de una calma absoluta.
Sólo hay que tumbarse o sentarse en una pequeña barca, a cierta distancia de la playa, para disfrutar de todo lo necesario en el tratamiento: sol, aire repleto de minerales y baños ocasionales en el agua.

Incluso ofrece un estímulo imposible de otra manera: el ligero y constante balanceo de la barca supone un suave y beneficioso ejercicio físico.

CURA EN LA PLAYA

La playa es el lugar más frecuentemente utilizado para realizar las curas marina. Las mejores son las playas limpias y amplias, pero protegidas de los vientos, con una arena suave y fina que facilite el reposo.

Teniendo en cuenta estas características, resulta que las playas de diferentes litorales pueden tener efectos diversos. Así, las playas de la cornisa cantábrica,, bañadas por el Atlántico, tiene un efecto excitante, mientras que las del Levante, bañadas por el Mediterráneo, resultan relajantes y permiten baños más prolongados.

Texto del libro: “Como cura el mar” de RBA Libros, S.A.

(editado por talasoatlantico)

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