Talasoterapia, ¡todo beneficios!

La talasoterapia es una disciplina que emplea todos los elementos del mar para el tratamiento de enfermedades, para mejorar aspectos estéticos o simplemente para descansar y relajarse.

“Las curas basadas en la utilización de los beneficios del agua marina han sido utilizadas desde la antigüedad. Hipócrates, padre de la medicina moderna, aseguraba que el mar combatía todas las enfermedades del hombre. Es en este principio en el que se basa la talasoterapia” cuenta Publispain en un artículo sobre la talasoterapia.

El agua de mar es una fuente de salud y belleza, gracias a su riqueza mineral y a su capacidad de relajar cuerpo y mente, lo que hace de ella un elemento muy recomendable para aquellas personas que a diario sufren mucho estrés. 

“Además de estas propiedades relajantes, también se recomienda a mujeres que acaban de dar a luz, a personas que padecen de asma, faringitis, osteoporosis, insomnio, depresiones, postoperatorios; e incluso para recuperarse de un largo proceso infeccioso. También favorece la circulación, reduce edemas y desinflama, mejora los tejidos, combate la flaccidez y la celulitis y retrasa el envejecimiento cutáneo.  Gracias a esta terapia pueden observarse mejoras físicas y psíquicas en poco tiempo, pero es necesario seguir el tratamiento durante al menos siete días consecutivos”. 

“Para sacar el máximo provecho de las cualidades del agua del mar y su entorno, lo más apropiado es ir a un centro de talasoterapia. Aquí se pondrá en manos de especialistas que le recomendarán el tratamiento más adecuado”, en nuestros centros miembros de la Sociedad Española de Talasoterapia, la prescripción facultativa es personalizada e indica las técnicas a realizar cada día, la duración de las mismas, la temperatura del agua y las observaciones oportunas, todo ello en función de las particularidades de cada curista. 

Su riqueza mineral aporta diferentes efectos sobre el organismo, entre los que podemos citar:

  • La influencia antialérgica sobre la piel y el aparato respiratorio.
  • La acción decontracturante del magnesio.
  • La relajación del sistema nervioso por acción del bromo.
  • La reactivación circulatoria de los tejidos del manganeso.
  • El efecto antioxidante del zinc para paliar el envejecimiento de la piel.
  • La acción oxigenante del azufre a nivel celular.
  • La reconstrucción ósea facilitada por el calcio.
  • La mejora del ritmo cardiaco por la acción del fósforo.
  • La mejora en la función muscular gracias a los iones sodio y potasio.
  • El crecimiento general del organismo por la acción del yodo.
  • etc…

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